miércoles, 29 de junio de 2016

EL COMBATE DE ALI

– En los inicios de su fe existía el separatismo negro
– En aquella época ustedes eran el diablo – respondió el púgil
– El hombre blanco era el diablo, es cierto – concluyó el reportero

Este pequeño fragmento de entrevista que Muhammad Ali concedió a la televisión, es una rectificación a otra que tuvo años antes, demostrando una evolución en la forma de pensar y de sentir.


 
Concretamente estas dos firmas pertenecen a la etapa en la que comenzó su vida profesional pues como boxeador amateur logró salir vencedor de los Juegos Olímpicos de Roma.

Su análisis grafológico presenta una persona dinámica y realizadora pero al mismo tiempo era orgulloso y consciente de su valía, quizá con un toque de vanidad e idealismo . De hecho se puede decir, que reunía las características propias de la juventud pues parecía adaptarse a lo establecido sin plantearse otras metas.


 
El púgil dijo en una ocasión “el nombre de Cassius Clay es el nombre que me pusieron los blancos y el de Muhammad Ali es el que le corresponde a un hombre libre”.

Conociendo al personaje, cada cual podrá interpretar lo que crea oportuno, pero lo cierto es que se observa un cambio radical en su grafía. Se podría decir que se siente un hombre nuevo.
 
Su nuevo estatus personal le obligan a buscar cotas más elevadas de las que limita el cuadrilátero, pues parece haber encontrado fuerzas renovadas, ya que siente que por fin obra según sus convicciones y comienza a tener ideas propias.

Es agresivo, decidido y ambicioso. Se erige el líder de una causa justa, pero aún así no debemos de olvidar que creció en la época del segregacionismo, por lo tanto mantiene luchas internas con las carencias de infancia y juventud.

 
A pesar de los problemas que haya podido tener en su vida profesional o personal, observamos que predomina la seguridad y agilidad de acción, pero en 1984 los doctores le diagnostican Parkinson.debido a numerosos golpes en la cabeza

Desde el punto de vista grafopatológico observamos que la escritura varía a medida que pasa el tiempo, pues las formas suaves y amplias ejecutadas con una presión ágil que se caracteriza por su horizontalidad, se transforma en un grafismo ejecutado con dificultades motrices propias de la rigidez muscular, ocasionando una escritura angulosa, irregular y apretada en la que predomina la micrografía (característica de los enfermos que quieren evitar determinados esfuerzos).
 
A lo descrito anteriormente, hay que añadirle descensos direccionales y tachones que tienen lugar en algunas firmas. Factores que se traducen en una menor legibilidad.

Este artículo se centra en los cambios personales del mejor boxeador de todos los tiempos reflejados en su grafía.




No hay comentarios :

Publicar un comentario